
Por qué queremos dormir más en invierno
Afuera está oscuro y hace frío, quizá llovizna, y de repente, incluso levantarse se siente como un evento olímpico. Si sueles estar cansado en invierno, quieres dormir más o volver a coger una manta por la tarde, no es señal de pereza. Es muy probable que: Tu cuerpo está haciendo exactamente lo que ha aprendido a hacer durante milenios.
Porque si bien los humanos solemos intentar funcionar de la misma manera todo el año, la luz, la temperatura y nuestro ritmo diario cambian drásticamente en invierno. Nuestro cerebro reacciona a esto con una biología afinada: más melatonina, menos activación, mayor necesidad de descanso. En resumen: una moderna “sensación de hibernación”.
Pero ¿qué hay realmente detrás? ¿Y cómo podemos afrontarlo para no quedarnos dormidos durante meses?
Profundicemos juntos en la biología del sueño invernal.
Tabla de contenido
- Por qué queremos dormir más en invierno
- Cómo la falta de luz altera nuestro biorritmo
- 5 fenómenos típicos del sueño invernal
- ¿Qué podemos aprender de esto para nuestra vida cotidiana?
-
Conclusión
1. Por qué queremos dormir más en invierno
El invierno cambia el mundo, y con él, nuestros cuerpos. Dos cosas se desencadenan biológicamente de inmediato:
1) Menos luz natural = más melatonina
La melatonina es nuestra "hormona de la oscuridad". Al oscurecer, sus niveles aumentan y nos provocan sueño. En verano, las noches largas y luminosas inhiben su liberación.
En invierno es diferente: Oscurece más temprano y permanece oscuro durante más tiempo por la mañana. Esto produce una liberación más prolongada y fuerte de melatonina.
Resultado:
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cansado antes en la noche
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Es más difícil levantarse de la cama por la mañana.
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más ganas de tomar una siesta durante el día
2) Modo de ahorro de energía evolutivamente sensato
En la naturaleza, invierno significa:
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menos comida
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más frío
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menos actividades
Nuestros cuerpos todavía reaccionan a este día como si tuviéramos que ahorrar energíaMenos actividad y más sueño fueron antes vitales para la supervivencia. Hoy, es un eco biológico que se siente como si dijera: "Podría dormir todo el día".
3) La temperatura afecta el impulso de dormir.
El frío por la noche envía señales al cuerpo: Es hora de relajarse.
El sueño se inicia con un ligero descenso de la temperatura corporal central. En invierno, este descenso suele ocurrir más rápidamente, sobre todo si estamos menos activos por la noche.
2. Cómo la falta de luz altera nuestro biorritmo
Nuestro sistema de sueño-vigilia está controlado por un reloj interno en el cerebro, y esto se basa principalmente en Luz.
¿Qué pasa en invierno?
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Muy poca luz por la mañana: El reloj interno empieza a funcionar más tarde → nos sentimos como si tuviéramos “jet lag”.
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Muy poca luz por las noches: El cansancio llega antes → acabamos en el sofá antes.
Por lo tanto, muchas personas experimentan una especie de Jetlag social invernal:
Duermen más tiempo, se despiertan más tarde, cambian su ritmo y aún así tienen que funcionar temprano.
Consecuencia típica:
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Los fines de semana se pasan durmiendo muy tarde.
-
Los lunes se siente como después de un cambio de horario.
-
El cansancio persiste durante toda la semana.
3. Cinco fenómenos típicos del sueño invernal
Aquí hay cinco cosas que ocurren con especial frecuencia en invierno y por qué.
1. “De repente necesito dormir una o dos horas más”
Eso es normal.
Más melatonina + más modo de ahorro de energía = mayor presión del sueño.
Mucha gente realmente lo necesita en invierno. Más sueño para el mismo nivel de descanso.
Efecto de aprendizaje:
Cuando tu cuerpo te pide más sueño, eso suele ser una señal legítima.
2. No puedo ponerme en marcha en absoluto por las mañanas.
Las mañanas oscuras ralentizan el inicio de los niveles de cortisol. El cortisol es la hormona activadora que te despierta.
En ausencia de luz, el aumento de cortisol es menos pronunciado.
Efecto de aprendizaje:
El cuerpo no está “roto”; simplemente no ha recibido la señal de salida.
3. Tarde de calma invernal entre las 14.00 y las 16.00 horas
Cuando oscurece temprano afuera, el cerebro recibe una “señal de la tarde”, incluso cuando el día todavía está en curso.
Efecto de aprendizaje:
El punto más bajo es biológico, no una falta de disciplina.
4. El estado de ánimo baja y el sueño se vuelve más difícil (SAD-leve)
En algunas personas, el efecto invernal es más pronunciado: menos luz significa menos activación de serotonina durante el día y más melatonina por la noche.
Esto puede Motivación y estado de ánimo humedecer.
Efecto de aprendizaje:
El sueño y el estado de ánimo están más estrechamente relacionados en invierno que en verano.
5. Dormimos más tiempo, pero no siempre mejor.
Invierno también significa:
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más aire caliente
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cuartos más secos
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menos movimiento
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comida más pesada
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más tiempo frente a la pantalla en la oscuridad
El sueño puede hacer todo eso. fragmento, aunque permanezcas más tiempo en la cama.
Efecto de aprendizaje:
Más tiempo en la cama ≠ automáticamente mejor regeneración.
4. ¿Qué podemos aprender de esto para nuestra vida diaria?
De esta biología invernal se pueden derivar cuatro estrategias claras:
1. La luz es la palanca más importante para el sueño invernal.
Lo necesitas lo más temprano posible en la mañana. mucha luz:
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Paseo diurno
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Asiento de ventana en el desayuno
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Lámparas brillantes si es necesario
➡ La luz de la mañana acorta la fase de melatonina y estabiliza el reloj interno.
2. Tómate en serio tus necesidades de sueño, pero mantén un ritmo
Dormir más está bien.
Pero intentalo Para evitar que las horas de despertar se desvíen por completoDe lo contrario, el jetlag social empeorará.
➡ Mejor: dormir 30-60 minutos más que las 3 horas de “coma invernal” del fin de semana.
3. Utilice el calor inteligentemente
Un cuerpo cálido no significa automáticamente un mejor sueño. Demasiado calor es realmente un problema.
Es útil saber:
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calentarse antes dormir (baño, té, calienta pies)
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dormir fresco mientras la noche
➡ La bajada de temperatura tras el calentamiento ayuda a conciliar el sueño.
4.El ejercicio ayuda a combatir la fatiga invernal
No porque “hay que hacer deporte”, sino porque el movimiento
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La luz del día trae
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La serotonina activa
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El sueño profundo promueve
➡ Especialmente bueno: aire fresco + luz natural En lugar de solo un gimnasio interior.
5. Conclusión
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En invierno es normal tener una mayor necesidad de sueño: menos luz diurna prolonga la fase de melatonina y aumenta la presión del sueño.
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Las mañanas oscuras alteran nuestro reloj interno y hacen que despertarse sea más difícil: un “mini-jetlag” sin viajar.
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Debido a factores evolutivos, el cuerpo entra en un modo de ahorro de energía, que se parece a una hibernación.
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El cansancio invernal se puede compensar con luz matutina, un ritmo estable, un ambiente fresco para dormir y algo de ejercicio.



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