Alergias y problemas de sueño.
Casi todo el mundo conoce esa sensación: moqueo, picazón en los ojos y casi imposible conciliar el sueño. Especialmente durante la temporada de polen, millones de personas sufren no solo de día, sino también de noche. Pero, ¿qué ocurre exactamente en el cuerpo cuando las alergias interrumpen el sueño? ¿Y qué se puede hacer al respecto?
Tabla de contenido
- ¿Qué ocurre en el cuerpo durante una reacción alérgica?
- Cómo afectan las alergias al sueño
- La falta de sueño empeora las alergias: un círculo vicioso.
- Particularmente estresante: las alergias en los niños y el sueño.
- Alergia al polvo doméstico: el problema nocturno subestimado
- ¿Qué ayuda? Consejos para dormir mejor a pesar de las alergias.
- Cuándo acudir al médico.
-
Conclusión
1. ¿Qué ocurre en el cuerpo durante una reacción alérgica?
Las alergias se desarrollan cuando el sistema inmunitario identifica erróneamente sustancias inofensivas, como el polen, la caspa de las mascotas o los ácaros del polvo, como una amenaza. Al entrar en contacto con el desencadenante, el llamado alérgeno, el cuerpo libera histamina. La histamina es una sustancia mensajera que, entre otras cosas:
- provoca la hinchazón de las membranas mucosas
- estimula la producción nasal
- provoca picazón y estornudos
- Estimula reacciones inflamatorias en todo el cuerpo.
Todas estas reacciones ya resultan estresantes durante el día; por la noche se convierten en un verdadero ladrón del sueño.
2. Cómo afectan las alergias al sueño
Los síntomas de alergia y un buen descanso rara vez van de la mano. Los problemas más comunes son:
La congestión o la secreción nasal obligan a quienes la padecen a respirar por la boca. Esto provoca sequedad bucal, ronquidos y, a menudo, un sueño intranquilo. Quienes respiran por la boca suelen dormir menos profundamente.
Además, la na crónica
La histamina también tiene un efecto estimulante en el cerebro. Favorece el estado de alerta, justo lo contrario de lo que se necesita por la noche.
3. Dormir mal empeora las alergias: un círculo vicioso.
Lo que muchos desconocen: la relación entre las alergias y el sueño no es unidireccional. Dormir mal debilita el sistema inmunitario y puede intensificar las reacciones alérgicas. Los estudios demuestran que la falta de sueño aumenta la liberación de sustancias mensajeras proinflamatorias, lo que agrava aún más los síntomas al día siguiente.
Las personas que duermen mal también son más sensibles a los alérgenos. Esto significa que incluso pequeñas cantidades de polen o ácaros son suficientes para desencadenar una reacción más fuerte. Un verdadero círculo vicioso.
4. Particularmente estresante: Alergias en niños y sueño.
Los niños son particularmente susceptibles a los problemas de sueño relacionados con las alergias. Debido a que se encuentran en una fase crucial de desarrollo, un sueño profundo y reparador es esencial para el crecimiento y la capacidad de aprendizaje. Los niños con alergias y trastornos del sueño tienen más probabilidades de presentar:
- Problemas de concentración en la escuela
- Irritabilidad y cambios de humor
- Retraso en el desarrollo físico en casos graves.
Los padres que noten que su hijo duerme con regularidad, ronca o se despierta agotado por la mañana deberían consultar con un médico.
5. Alergia al polvo doméstico: un problema nocturno subestimado.
Si bien las personas alérgicas al polen se ven afectadas principalmente durante los meses de primavera, las personas alérgicas a los ácaros del polvo doméstico se ven afectadas durante todo el año, y especialmente por la noche.Porque a los ácaros del polvo doméstico les encantan precisamente los lugares donde dormimos: colchones, almohadas y edredones.
El calor y la humedad que nuestro cuerpo produce al dormir crean las condiciones ideales para los ácaros del polvo. Sus excrementos son el desencadenante de las alergias. El resultado: quienes las padecen comienzan la noche relajados y se despiertan por la mañana con los ojos llorosos y la nariz tapada.
6. ¿Qué ayuda? Consejos para dormir mejor a pesar de las alergias.
Existen algunas medidas comprobadas que pueden mejorar notablemente el sueño:
Las fundas antiácaros para colchones y almohadas (también llamadas fundas protectoras) evitan la entrada de ácaros del polvo. La ropa de cama debe lavarse regularmente a una temperatura mínima de 60 grados Celsius.
Para quienes padecen alergia al polen, se recomienda mantener las ventanas cerradas por la noche, ya que la concentración de polen en el aire suele ser mayor a esa hora. Quienes pasan tiempo al aire libre durante el día deben cambiarse el pelo y la ropa antes de acostarse.
Los antihistamínicos pueden ayudar a aliviar los síntomas. Las fórmulas más recientes causan menos somnolencia que las de generaciones anteriores; sin embargo, debe consultar con un médico para saber cuál es la más adecuada para usted.
Un purificador de aire con filtro HEPA en el dormitorio puede reducir significativamente la concentración de polen y otros alérgenos en el aire de la habitación.
7. ¿Cuándo debo consultar a un médico?
Los problemas de sueño ocasionales debido a las alergias son molestos, pero generalmente inofensivos. Se recomienda una visita al médico si:
- El sueño se ve afectado de forma permanente y grave.
- Durante el día se presentan fatiga pronunciada o problemas de concentración.
- Se producen ronquidos y pausas en la respiración.
- Los medicamentos para la alergia ya no proporcionan un alivio suficiente.
En estos casos, se puede considerar la realización de pruebas de alergia y, si es necesario, una inmunoterapia específica (hiposensibilización), el único tratamiento que combate la causa a largo plazo, no solo los síntomas.
8. Conclusión
-
Las alergias y el sueño se agravan mutuamente.
-
Síntomas como la congestión nasal y la histamina alteran el sueño.
-
La falta de sueño puede empeorar las reacciones alérgicas.
-
Medidas como el uso de fundas y la medicación adecuada pueden mejorar el sueño.



Deja un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.